Skip to content

Principios Fundamentales de la Economía Solidaria

Resumen: Se proponen cuatro principios fundamentales: el derecho de vivir y percibir entradas para poder vivir por pertenecer a la familia humana; una coupure epistemologique en la filosofía de la ciencia; organización ilimitada, y una ética solidaria que llama a compartir el excedente. Algunos de sus aplicaciones se muestran relatando experiencias en un territorio determinado ubicado en la ciudad de Johannesburgo.

Ofrezco una propuesta para entender los principios fundamentales de la economía solidaria a luz de su origen histórico. Ofrezco ejemplos de la aplicación de algunos de aquellos principios en un territorio determinado, a saber: la comuna de Orange Farm. Orange Farm es parte de la ciudad de Johannesburgo. Como es el caso en otras manifestaciones actuales de la solidaridad económica (en Ecuador, en Bolivia y en otras partes) figura en Sud África la recuperación de valores indígenas, en este caso los del Ubuntu. (Bhengu 2012)

El Viejo Mundo de la Modernidad

Parto de una determinada interpretación de la historia y del papel de la ciencia económica en ella, a saber: Con razón se ha dicho que la sociedad moderna, la Gesellschaft (Tönnies 1887), también llamada la sociedad de mercado (Polanyi 1946) es la sociedad económica. (Heilbroner 1964) La sociedad económica ha llegado a ser una sociedad global en la cual el mercado es la institución primaria. Los gobiernos son secundarios, siendo gobernados por los mercados más que gobiernan los mercados. (Habermas 1999)

La ‘economía solidaria’ (ES) cambia aspectos fundamentales de esta realidad actualmente dominante. ES no es en rigor una economía, ni un modo de producción. Como ha escrito Raúl González las varias formas de ES son mejor denominadas modos de vida. (González 2017, p. 19) Como veremos al analizar su origen, puede ser considerada una síntesis de un pensamiento económico seglar disidente con una ética espiritual de solidaridad. La voz solidaridad se presta a una síntesis entre valores típicos de las luchas modernas de los trabajadores y valores típicos de tradiciones antiguas –valores más viejos que las sociedades de mercado y más viejos que el capitalismo.

Las ciencias económicas en sus varias versiones son ciencias de la modernidad. Sus objetos de estudio (dinero, precios, deudas, inversiones ….) son conformados por las estructuras sociales que constituyen el mercado moderno, estructuras a la vez culturales y sociales que André Orléan deriva de la séparation marchande. (Orléan 2011, p. 239) La modernidad es aquella forma de sociedad constituida por el marco ético y jurídico del mercado (siendo este marco su ‘estructura cultural básica’(ECB). Esta fórmula (ECB) es casi equivalente, pero no exactamente equivalente, a la de Marx cuando subtitula El Capital una crítica de ‘la economía política’ y acto seguido define su objeto de estudio como ‘aquel tipo de sociedad cuya riqueza aparece como una inmensa colección (ungeheure Sammlung) de mercancías (Waren1).’ Mi opción de llamar la ciencia económica la ciencia de la estructura social típica de la modernidad (una estructura social nombrada por Adam Smith ‘libertad natural’ o ‘libertad perfecta’) complementa y sitúa otras interpretaciones de lo que es lo económico. (Coraggio 2011)

Sin adherir a una teoría de determinismo económico, y sin considerar hasta qué punto una teoría determinista podría ser válida o útil, me sumo a quienes leen en la historia del capitalismo la trama e hilo conductor de la historia de la modernidad. Es claro que el concepto de modernidad también se asocia con la ciencia, con el auge del contrato y el descenso del estatus, con la Zweckrationalität, con las filosofías de la Ilustración, con el individualismo, con los ideales de la Revolución Francesa, con el estado de derecho republicano, con los derechos humanos, y con la expansión del sistema-mundo europeo para establecer el sistema-mundo moderno. Para mejor entender mi opción de construir una lectura de ‘modernidad’ como un concepto con un ‘epicentro’ (el capitalismo) y una ‘penumbra’ (sus demás características típicas) conviene desglosar la idea de ‘estructura cultural básica.’

‘Estructura’ — un sistema de reglas y relaciones interrelacionadas entre sí. Siendo reglas y relaciones con significados sociales, son a la vez causas con efectos físicos. Al decir de Porpora estructuras son constituidas por normas culturales que definen posiciones materiales (por ejemplos, las posiciones de comprador, de vendedor, de dueño…) (Ver Lawson, 2003, pp. 227-28, y Porpora 2016) La palabra ‘interrelacionadas’ conlleva la idea de relación interna, o sea no hay uno sin otro (por ejemplo, no hay comprador sin vendedor). El uso de la palabra ‘estructura’ no necesariamente se refiere a una estructura en el sentido aquí definido, puesto que otros han elegido usar la misma palabra en otros sentidos (Porpora 1 La palabra alemana escogida por Marx Waren) (mercancías) comparte su raíz con la palabra inglesa wares. Las wares a su vez protagonizan un cuento infantil contado en todo el mundo angloparlante. Un chico inocente de nombre Simón (Simple Simon) dice al pastelero que quiere probar sus wares (vale decir su mercancía, sus pasteles). El pastelero contesta que no pueda probar los pasteles sin pagar. Luego Simón confiesa que no tiene dinero. Así la nueva generación aprende de los adultos que es lo que es la estructura cultural básica del mundo moderno. (2007); por otra parte, otra palabra (por ejemplo, las ‘relaciones’ en Marx y en Weber) puede referirse a lo que llamo ‘estructuras.’

‘Cultural’ — La cultura es el nicho ecológico de la especie humana. (Wilson 2011, p.ej. Edición Kindle, posición 612 et.seq.) Dicho de otra manera, el ser humano es el animal cultural. (Tanner 1985) Hoy en día la antropología opera una revolución copernicana en las ciencias sociales, revelando con su concepto matriz de cultura que la cosmovisión liberal que presidió los comienzos de las ciencias económicas y las demás ciencias sociales fue una cosmovisión etnocéntrica. (Boggs 2004; Wallerstein 1998). Así las ‘estructuras’ referidas, siendo humanas, tienen que ser ‘estructuras culturales,’ aunque sea también correcto llamarlas ‘estructuras sociales.’ Prefiero no decir digo que estructura cultural y estructura social son dos cosas; digo que son dos nombres de la misma cosa. Cada estructura social es cultural. Como plantean Marx y Engels en La Ideología Alemana (1974, p.19) el primero y más fundamental hecho de las ciencias sociales es la existencia de los seres humanos. Su existencia presupone la körperliche Organization (organización física) de los medios que hacen posible su existencia. Vale decir, estructuras sociales. Puesto que no se trata de cualquier animal, sino de aquel animal cuyo nicho ecológico es la cultura (Wilson 2011; Tanner 1985) aquellas estructuras sociales tienen que ser estructuras culturales.

‘Básica’– Una estructura cultural básica gobierna la satisfacción de las necesidades básicas. Así en aquella parte de La República (Libro Dos) donde la conversación comienza a dedicarse al diseño de la estructura cultural de un polis justo, escribe Platón, antes de escribir ninguna otra cosa, ‘Los verdaderos arquitectos de nuestra ciudad son nuestras necesidades, y la primera y principal necesidad es la alimentación.’ Considero básico, sin embargo, no solamente las necesidades (como seguridad física y alimentación) en la base de la pirámide de Maslow, sino también las socio-emocionales identificadas por el mismo autor. (Maslow 1943)

En la modernidad satisfacemos nuestras necesidades básicas principalmente por comprar mercancías con dinero. Por lo tanto, las reglas del mercado constituyen nuestra estructura cultural básica. Hay que observar que la modernidad así concebido coincide con el concepto de sociedad de mercado (‘market society’) de Karl Polanyi. Sin embargo, prefiero reservar la palabra ‘capitalismo’ a aquellas sociedades de mercado cuya dinámica dominante es la acumulación de capital. (como sugiere Marx en el capítulo 25 del primer tomo del Capital, y cuyas consecuencias analiza Rosa Luxemburgo) (Luxemburgo 1913). Así, el capitalismo termina siendo el ‘epicentro’ de la modernidad, y el ‘mercado’ su definición.

Un resultado de adoptar las opciones terminológicas aquí escuetamente bosquejadas es que cuando miramos a las diversas experiencias recientes de la economía solidaria, nuestro abordaje es conceptualmente imaginativo y temporalmente largo. Es un abordaje que considera la larga historia y prehistoria de la especie humana desde los primeros recolectores y cazadores hasta los siglos de los siglos de un futuro que no ha acontecido todavía. Todo lo que sabemos de la proyección de las tendencias actuales hace el futuro nos hace creer que el progreso exponencial de las innovaciones tecnológicas hará redundante la mayor parte del trabajo humano, tanto físico como mental (Diamantis y Kotler, 2013). El ‘tiempo de trabajo socialmente necesario’ va a decaer si no a cero a un número cercano a cero. (Rifkin, 2014 y otras obras del mismo autor). Todo esto supone por supuesto que la especie humana va a tener un futuro y no va a destruirse con armas siempre más destructivas, y/o por destruir la biosfera – una consideración que lo hace indispensable plantear la economía solidaria no solamente como un camino a la justicia social, sino también como un camino a la paz y a la sustentabilidad ecológica. Dicho de otra manera, necesitamos una alternativa al capitalismo en su forma actual, porque es ingobernable. Su ingobernabilidad se suele llamar la necesidad de una u otra régimen de acumulación. Vale decir es un imperativo sistémico del sistema hacer compatibles todas las instituciones con la necesidad de acumular, porque sin acumulación el sistema se estanca y todos sufren. La consecuente necesidad (al interior de las reglas del juego ahora imperantes) de incentivar cada vez más compras y cada vez más inversiones, cueste lo que cueste, nos priva de la posibilidad de organizarnos colectivamente para poder sobrevivir como especie. Nos priva de la posibilidad de construir alternativas necesarias. La necesidad de acumula define las estructuras sociales actuales. Las del futuro tendrán que ser capaces de atender a las necesidades en armonía con el entorno natural. Por eso tienen que ser gobernables. Tiene que ser posible tomar una decisión racional, por ejemplo, revertir el calentamiento global, y luego hacerla valer, sin tener que cumplir con la condición (constraint) que los grandes inversionistas tienen que tener confianza que sus inversiones van a ser rentables.

Es un paso hacia la gobernabilidad hablar de ‘modo de vida’ cuando se dice, como dice Raúl González que economía solidaria a pesar de llevar el nombre ‘economía’ es en la práctica más un modo de vida que una economía. (González 2017, p. 19) Esta frase abre perspectivas más amplias que las mentadas por ‘economía.’
Carlos Marx y Federico Engels tuvieron sus buenas razones por escribir en La Ideología Alemana (1974/1846) que lo que separa los seres humanos de los demás animales es que los seres humanos por su trabajo producen sus alimentos y los otros enseres que hacen posibles su existencia. La ciencia económica actual se define a veces como ciencia de la producción, pero hay que recordar que desde Smith en aquella ciencia producción a su vez significa vender. La acumulación se realiza invirtiendo en producción, vendiendo el producto, apropiando la plusvalía adquirida por la venta, y ahora con más capital invirtiendo otra vez, y así sucesivamente.

Sin embargo, el hecho es que durante aproximadamente 98% de la existencia de nuestra especie nuestros antepasados cazadores-recolectores no produjeron para la venta sus alimentos, y a las alturas de 2019 se puede proyectar que es probable durante un largo futuro por delante la mayoría de nuestros descendientes tampoco van a adquirir sus alimentos por vender su trabajo, dejando atrás el concepto mismo de trabajo. (La cifra 98 es aproximada porque depende de la fecha elegida para deslindar de una forma necesariamente algún tanto arbitrario una frontera en el tiempo entre los primeros seres humanos y los denominados prehumanos.) John Locke tuvo sus razones por decir que por ley natural la persona tiene un derecho jurídico de ser el propietario de lo que el mismo produce. (Locke 1689, capitulo 5), dando origen a una tradición que denuncia la apropiación de la plusvalía por quien no la produce. Adam Smith tuvo sus buenas razones por decir que la producción es para la venta y lo que no es para la venta no es producción, aunque sea una consecuencia lógica de su doctrina que durante el 98% de su residencia en la tierra los seres humanos no produjeron nada. El denigrado ‘salvaje’ tan despreciado y humillado en las primeras páginas de La Riqueza de las Naciones no produjo nada porque (según Smith) no practicaba la división de trabajo, porque no llevaba nada al mercado, porque como los animales brutos no conoció ni el truque ni ninguna otra forma de contrato, y en fin porque no fue ‘civilizado.’ Aquí y en general en Smith2la palabra ‘civilizado’ lleva el sentido de ‘reglado por la ley civil’ lo que vale decir reglado por las reglas constitutivas del mercado.

Por si acaso hubiera alguna duda de la intención de Smith de fundar una ciencia que iba a ser la ciencia de la modernidad, Smith deja clarísimo su cosmovisión cuando explica que la causa principal de la riqueza de las naciones es la división del trabajo, lo que supone mercados, lo que supone aquella ‘administración tolerable de la justicia’ que establece los mercados; la deja clarísimo otra vez cuando agrega que también es causa de la riqueza la acumulación de capital (lo que también requiere la justicia civil); y si esto no fuera suficiente lo haga más claro todavía en su análisis de la renta de la tierra.

2 Menos el caso de los chinos. Smith reconocía en los chinos otra ‘civilización’ aunque no fuera reglada por una ley civil occidental.

¿Cuánto cobra el terrateniente al agricultor? Según la ciencia de Smith, el terrateniente cobra al agricultor lo más que pueda. (Smith 1776, libro uno capitulo once). El terrateniente natural (e ideal en el sentido que es aquel terrateniente que se presta a ser comprendido por los cálculos cuantitativos de la ciencia económica) es un maximizador de una cantidad. Smith sabe perfectamente que para establecer su ciencia tiene que combatir la opinión que la vida humana es reglada por costumbres (en la terminología de Max Weber reglada más por Wertrationalität que por Zweckrationalität) como sabe perfectamente también que para defender su doctrina tiene que combatir aquella sabiduría tradicional que enseña que la vocación de la persona humana es servir al Dios y al prójimo. En el caso de la renta de la tierra reconoce que las rentas empíricamente observadas no son siempre las rentas previstas por su ciencia. Aclara que la renta que él define no es precisamente la renta que se observa sino la renta natural que en un mundo ideal se cobraría según los preceptos de un ideal ético de perfecta libertad.

Es un principio fundamental de la economía solidaria apartarse de esta tradición fundadora de la modernidad, y por eso criticar todas las tradiciones intelectuales que se llaman economía política y economía. El ser humano tiene derecho a vivir, es hermana o hermano, no porque produce y no porque vende, sino porque pertenece. En los términos de Ubuntu, ‘yo soy porque tú eres.’ Cooperar y compartir son más antiguos y más propios de lo que es ser humano que producir para vender, sin siquiera hablar todavía de invertir para producir para vender para acumular, como pasa en el proceso graficado en el famoso D – M – D’ de Marx.

Economía Solidaria en Orange Farm

El principio de tener derecho de vivir por pertenecer, propio de los clanes y tribus antiguos, se renace hoy en la forma de una serie de propuestas y versiones de un sueldo básico universal para cada ciudadano. (por ejemplo, Standing 2017). En el terreno ha habido y hay muchas experiencias relevantes. Se realiza hoy en Sud África una versión de garantía básica de ingreso –que es a la vez una versión de empleo público– que en varios de sus aspectos es un fracaso. Por ejemplo, es un fracaso porque por falta de fondos no llega ni lejos a atender a todos los ciudadanos quienes lo necesita. En otros aspectos ejemplifica unos principios de economía solidaria que corrigen la ‘frialdad’ típica de otras experiencias bien intencionadas. Reconoce plenamente el derecho de vivir por pertenecer sin vender. Pero no reconoce un derecho de ser un pasajero clandestino (en inglés ‘free rider’) viviendo con fondos del fisco sin aportar nada al bien común.

Al tratar de la experiencia de Orange Farm, como caso emblemático de un lugar donde el Community Work Program (CWP) ha funcionado bien, y como caso de recuperación de los valores de Ubuntu, se considera una dimensión de la economía solidaria que no siempre se considera. A menudo la economía solidaria se ha asociado con varias formas de propiedad asociativa de los medios de producción. Sin embargo, los cooperarios tienen que vender. Siempre favoreciendo las cooperativas y siempre favoreciendo el principio general que idealmente el trabajo debe emplear el capital y no el capital el trabajo, el CWP hace algo más. Rompe la barrera de la falta de demanda efectiva en el mercado. Ofrece otra opción frente a los críticos del sueldo universal básico quienes opinan que es un deber moral trabajar y por eso ninguna persona que no sea incapacitada debe percibir un sueldo por no hacer nada. (Dicho sea de paso, que para ser consecuentes los mismos críticos deben opinar que tampoco los herederos de grandes fortunas deben percibir ingresos por no hacer nada.)

Los participantes en CWP en Orange Farm perciben un ingreso y realizan trabajo socialmente necesario sin la necesidad de encontrar compradores quienes pagan dinero para comprar productos.

Aunque sea atendible la opinión que es un deber moral realizar algún trabajo útil al prójimo, no puede ser un deber moral vender. Una venta es siempre un contrato entre vendedor y comprador. Puesto que no se puede obligar al comprador a comprar, no se puede obligar al vendedor a vender.

Sucede que en el sistema vigente la mayoría tiene que vender algo (su fuerza de trabajo u otra cosa) para poder vivir. Algunos encuentran compradores. Ellos, en su mayoría, son los explotados. (International Labour Office 2017) Otros no. Estos últimos son los excluidos.

El sistema vigente está cambiando. Está cambiando entre otras razones por la aceptación creciente de una u otra forma de empleo público y/o una u otra forma de ingreso garantizado, como solución a los problemas del desempleo y del mal empleo masivos. El CWP sudafricano, no en todos sus sitios sino en sitios considerados exitosos como el de Orange Farm, ha llegado a ser emblemático de este cambio.3

CWP es administrado por el Ministerio de Gobierno Cooperativo, una parte del gobierno nacional, que a su vez contrata a instituciones sin fines de lucro para administrar el

3 Un botón de muestra de su carácter emblemático es el extensivo tratamiento del CWP en el sitio Web de la OIT. Fue visto el sitio www.ilo.org el 10 de septiembre de 2019. Buscar en el sitio con las palabras South África CommunityWorkProgramme.

trabajo en terreno, las cuales a su vez nombran coordinadores para cada sitio que administran. En Orange Farm hay reuniones semanales entre administradores y participantes para conversar proyectos que se debe implementar para ayudar a miembros de la comunidad. De esta manera se identifica a trabajo útil y socialmente necesario, y se fomenta la participación democrática en el territorio local, sin contar con los mecanismos del mercado ni con los de la burocracia y la planificación central. Dicen unos participantes:

Yo diría que podemos hacer sugerencias, porque los coordinadores suelen venir y preguntar si los tipos tengamos alguna idea…y luego nos forman en grupos para conversar planes que queremos realizar las destrezas que queremos que CWP nos imparta. En fin, ellos nos están dando la autoridad para hacer cosas.4

Si, como participantes sugerimos planes. Nos involucramos en la planificación de proyectos como participantes. Si conversamos planes y luego decimos vamos a ser este y este. 5

Incentivamos a la gente para que sea innovador. No puedo ver nada del dorso de mi cabeza. Pero si tú digas, ven y oiga, ¿Por qué no hagamos esto? Si, nosotros lo acogemos (se acoge una sugerencia de cualquier participante. N. del entrevistador).6

Sí, todos tienen la libertad de sugerir que tenemos que hacer. Es nuestro proyecto de todos nosotros.7

Las decisiones sobre proyectos típicamente son consensuadas entre coordinadores, participantes y un comité de asesores compuestos por distinguidos ciudadanos locales. Sin embargo, se da casos cuando el comité asesor requerido por la ley no funciona o temporalmente no existe y tiene que ser reconstituido. Por ley también el gobierno local

4Focus group con CWP participantes (06/06/2014) Todas las referencias siguientes se refieren a los aportes de Malose Langa al libro en prensa de Howard Richards et al EconomicTheory and CommunityDevelopment. Lake Oswego OR: WorldDignityUniversityPress.

5Ibíd.

6 Entrevista con CWP Senior Representante 2 (06/04/2014) 7Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)

tiene que aprobar. Concretamente, el Consejero Comunal (Ward Councillor) firma una carta aprobando el uso de mano de obra de CWP en cada proyecto seleccionado. En el caso de Orange Farm su aprobación ha sido automática, aunque el consejero también pueda sugerir proyectos. En Orange Farm no se conoce ni un solo caso de desaprobación por el gobierno local; al contrario, la existencia de un proyecto en su área aumenta el prestigio de un Consejero Comunal. Cada mes los coordinadores envían un informe a los consejeros en su distrito informando del trabajo realizado. Dijo un coordinador:

Cada mes hay un informe especial que va a los consejeros y trata del trabajo que ha sido realizado en su comuna. Ellos tienen que co-firmar aquel informe, guardar una copia, y regresar el original a la oficina. Lo guardo en mi portafolio como un aspecto de mis relaciones con los distintos sectores de la comunidad. 8

El caso de un pedido por miembros de la comunidad que CWP realice el aseo de lugares donde desconocidos habían botado basura ilumina el papel clave del coordinador nombrado por la ONG administrador del sitio. Relató un coordinador:
Digo que tiene que venir como un pedido de la comunidad. Yo te puedo mostrar las actas de reuniones donde la comunidad me ha llamado antes de las elecciones. Dijeron que iban a desfilar para protestar contra nosotros porque nosotros negamos como CWP hacerla limpieza de basurales que ellos pidieron. Yo les dije que yo me voy a sumar y desfilamos juntos, pero no voy a limpiar los basurales. Me preguntaron por qué y yo les pregunté a ellos, ¿Quienes quieren la limpieza de los basurales? Contestaron que somos nosotros los que lo queremos. Luego yo les dije, entonces yo traigo las herramientas, yo traigo 50 de los nuestros (los participantes de CWP, N del entrevistador) y ustedes traigan 50 de los tuyos. Yo aporto las herramientas. Limpiemos los basurales juntos. Tiene que haber compromiso de todos, para que después de la limpieza nadie va a permitir que terceros vengan a tirar su basura allí otra vez. Así conseguimos que haya el monitoreo que corresponde.

8Seguimiento de entrevista Individual con CWP Senior Representante (08/08/2014)

Los conflictos se han suscitado no tanto en la selección de tareas a realizar como en la selección de los participantes que van a realizarlas. Habiendo mucho más cesantes que puestos en CWP los consejeros a veces han querido derivar a CWP miembros de su partido político. Los coordinadores han tenido que insistir en cumplir la ley que garantiza la igualdad de oportunidades sin considerar las militancias políticas, llegando cuando ha sido necesario a seleccionar a participantes con procedimientos aleatorios.

La cita siguiente expresa la actitud de un consejero (Ward Councillor) partidario de la no-intervención de los consejeros en la selección de participantes;

Despolitizarlo. En Orange Farm tú no puedes llegar al trabajo llevando puesta la camiseta de ninguna organización política. Yo no iría nunca a la oficina o al sitio llevando puesto la camiseta de mi partido político. No puedo siquiera andar con una gorra. No puedo.

De hecho, los proyectos seleccionados para realizar en Orange Farm se han ubicado principalmente en las áreas de cultivo de siembras, cuidado de ancianos y enfermos en sus casas, atención parvulario, educación de adultos, prevención de violencia doméstica y apoyo a sus víctimas, y prevención y tratamiento de drogadicción y crimen. Notable en este último rubro es un grupo “Gateway” de criminales reformados. Son ex – reos, ahora participantes en CWP. Ellos se dedican a realizar obras de teatro en las cárceles para los presos próximos a cumplir su condena. Su objetivo es orientarlos a la vida fuera de la cárcel y prevenir su recaída en actividades criminales.

Hablamos desde nuestra propia experiencia. Nosotros mismos hemos sido encarcelados como ellos y hemos cumplido nuestra condena.9
Motivamos a los presos con drama y poesía. Comprendemos lo que es la situación en la cárcel. Hagamos una demostración con drama partiendo de lo que es la vida afuera antes de estar en la cárcel, luego la vida en la cárcel.

9Focus group con miembros del grupo Gateway (ex presos) (28/04/2014)

Mostramos ambos lados. Comprendemos lo que mueve a una persona para caer en el crimen. Y al final aprende su lección, cumple su castigo.10

Motivamos con drama. Tenemos dos dramas. Uno se llama “No seas tonto, el crimen no es lindo.”” El otro se llama “No necesito el crimen.” 11

El cultivo de verduras con métodos orgánicos ha resultado ser uno de los proyectos más importantes en el CWP de Orange Farm. Hacer alianzas con otras instituciones es típico de CWP en muchos sitios, y en este caso la alianza es con el programa de agricultura urbana de la municipalidad de Johannesburgo. La municipalidad aporta asesoría técnica, semillas y compost. Las verduras cosechadas son regaladas a familias indigentes, a familias de niños sin adultos (lo que se da en Sud África cuando ambos padres sean víctimas de SIDA o acaso si ambos estén muertos o encarcelados o ausentes), a ancianos, y a enfermos especialmente a los diagnosticados positivos con HIV y tomando fármacos ARV. En algunos casos individuos del CWP quienes atienden a ancianos y enfermos prestando otros servicios agregan el suministro de alimentos nutritivos de las siembras a la atención general que ya prestan.

Cabe decir que los más pobres de Sud África sobreviven comiendo mucha harina molida de maíz blanco. Se la llama “mealy meal.” Son apetecidas las verduras por suministrar vitaminas y por ayudar la digestión.

Tenemos jardines, y es también parte de un programa social. Ayudamos a personas que son pobres. Cuando vamos a una casa y encontramos que son pobres conseguimos verduras del jardín y se las regalamos.12

Nuestra prioridad es principalmente los adultos mayores, y luego los huérfanos y las familias sin adultos encabezadas por niños. Y hasta casas donde nadie tiene trabajo nosotros llevamos verduras a aquellas familias.13

Están ocupados con los jardines de hortalizas. Y luego ciertos productos de las chacras se dan a los parvularios que luchan para sobrevivir y a gente que toma drogas ARV. (Drogas contra SIDA. N. del T).14

10Ibid.

11Ibid.

12Focus group con CWP participantes (06/06/2014) 13Focus group con CWP
coordinadores (10/04/2014) 14Ibíd.

No debe ser sorprendente que los participantes en CWP sienten que están ayudando a los necesitados, porque de hecho esto es lo que están haciendo. Otros entrevistados dicen:

Como parte de un programa social alojé a una dama en el espacio mío durante tres meses porque ella no tenía donde alojarse. Ella no tenía nada. Le ayudé a encontrar un espacio, y luego CWP también ayudaron por construirle una casita. Y cuando hubo verduras también daríamos algunas a ella.15

Si la familia ha sido identificada como pobre, les diremos que vamos a darles alimentos, pero para no crear dependencia, decimos que después de tres meses ustedes mismos tienen que atender a su huerta. Nosotros establecemos la huerta, entregamos las semillas y todo para asegurar que su jardín crece. En tres meses dejamos de entregar alimentos del banco de alimentos (de la municipalidad de Johannesburgo. N. del entrevistador). Luego ustedes pueden alimentarse desde su propio jardín.

Para los adultos mayores quienes necesitan huertas podemos ir a ayudarles con empezar las huertas. Y si ella no puede mantener la huerta, nosotros la mantenemos y ella solamente cosecha.

Nosotros ayudamos a ancianos quienes no puedan valer por sí mismos. Los bañamos, lavamos su ropa, cocinamos para ellos, y hacemos el aseo de sus casas.

Yo ando viendo a los niños que viven solos quienes no tienen padres ni madres y luego cocino para ellos y hago su lavado. Y hay ancianas quienes viven con sus nietos, perolos nietos no la cuidan. Así yo iría a ver si todo este bien con ella. Si las cosas no vayan bien, yo iría a los coordinadores y pido que envíen a gente para ir a bañarla.16

A veces nosotros estamos ayudando a una anciana desde cuando está enferma hasta que ella muera. En este caso ayudamos con preparar los alimentos. También ayudamos a cavar la fosa. Después de los funerales ayudamos con lavar la losa, y la familia seria agradecida porque nosotros las hemos ayudado.17

Los participantes de CWP colaboran con los enfermeros en tres clínicas locales. Los enfermeros les entregan listados de pacientes quienes deben ser visitados en sus casas para verificar que están siguiendo correctamente el tratamiento recetado. Además, los participantes hacen campañas entre las madres y los padres motivándolos a llevar a sus niños a la clínica para ser vacunados.

15Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014) 16Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014) 17Focus group con CWP participantes (06/06/2014)

CWP facilita la solidaridad con una serie de procesos. Antes del comienzo de CWP muchos participantes no se conocieron, aunque vivían en el mismo lugar. En un primer momento ellos se conocen los unos a los otros, lo que es un primer paso hacia trabajar juntos para ayudar a otros miembros de la comunidad. Otros lazos sociales se forman por ejemplo con stokvels. Los miembros del stokvel aportan dinero mensualmente a un fondo que es entonces disponible a cada uno por turnos cuando hay necesidades como por ejemplo gastos de entierro o por la compra de uniformes escolares.

CWP crea amistad de los unos a los otros yo termino conociendo a ella y ella termina conociendo a la otra. Así que si yo no conozca a una persona determinada no voy a poder ayudar a otra persona practicando Ubuntu entre los participantes. Antes no nos conocíamos. Pero ahora al encontrarnos nos saludamos. Así por conocer a quien conozco, puedo ayudar a la próxima persona.18

Pienso que el CWP anima Ubuntu. Ayudamos en la comunidad. La otra cosa es que
CWP nos ha enseñado a tratar a la gente como líderes. Nos ayudaron mucho. Nos enseñaron destrezas de liderazgo. Creo que somos misericordiosos.19
Se fomentan amistades. Estamos en la misma sociedad. Nos comunicamos sobre donde reunirnos. En el caso que se necesita consejos sobre algo, yo no tengo problema para pedir consejos sobre qué hacer. Nos visitamos los unos a los otros. Llegamos a ser amigos como colegas.20
Asistimos a veces a funerales para ayudar a llenar las fosas. Debido a CWP vamos a asistir, pero antes no nos conocíamos. Ahora asistimos porque somos familia.21
Encontramos que hay niños o adultos mayores sufriendo. Vamos y ayudamos y luego los vecinos se dan cuenta que esta gente está recibiendo ayuda, y luego ellos vienen y ofrecen ayuda también. Ellos entonces nos dicen que estamos ayudando por bañar a una anciana. La comunidad comienza a entender que hay gente sufriendo y luego que nosotros como la comunidad entera tenemos que apoyarnos los unos a los otros.22
Y estábamos dando prioridad a los cultivos. Fuimos a trabajar todos los días. Con las siembras no puedes perder un día. Con CWP estuvimos trabajando día por medio, pero luego terminamos trabajando todos los días. Tú tienes que

18Seguimiento a focusgroup con CWP coordinadores (18/09/2014)
19Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014)
20Ibíd.
21Focus group con CWP coordinadores (10/04/2014) 22Seguimiento a focusgroup con CWP coordinadores (18/09/2014)

recordar que no nos pagan por aquellos días, pero igual somos contentos de trabajar todos los días.23

Además, en el CWP hicimos agricultura por pasión porque cada quien tiene una huerta en su casa. Siempre hemos amado la agricultura. Cuando hemos terminado el trabajo de CWP as las 1400 vamos a lugares como Poortjie para ayudar a la gente. Vamos a colaborar con el departamento de agricultura (con el programa de agricultura urbana de la municipalidad. N del T) Siempre estamos allí para ayudar. No esperábamos pago. Es por nuestra pasión. Queremos ver la transformación de nuestra comunidad.24

Con CWP trabajábamos 8 días por mes de 800 a 1400. Luego nos dimos cuenta que fue inútil parar a las 1400 y después simplemente quedarnos en la población sin hacer nada. Comenzamos a trabajar el día entero sin comer nada. Tuvimos pasión.25

CWP es un proyecto comunitario para la comunidad, y la gente del CWP estamos trabajando para la comunidad. 26

Malose Langa, el psicólogo de la Universidad de Witwatersrand quien realizó las entrevistas aquí citadas llegó a concluir que fue evidente que los participantes estuvieron felices trabajando en el CWP. Su felicidad se puede atribuir al hecho que se entendió con claridad que el CWP trabajaba por el bien de la comunidad

El Nuevo Mundo de la Economía Solidaria

Sería razonable decir con Jean-Louis Laville que ‘solidaridad’ es un ‘concepto
polisémico.’ (Laville 2011, locación 1131) Las concepciones que se tiene de ella son variadas y cambian según los distintos territorios, poblaciones, culturas, regiones o momentos. De esta forma, para aclarar el sentido de ‘economía solidaria’ se ha hecho referencia a los términos de economía popular, informal, de vida, etc. En todos los casos, se trata de un proceso histórico que cuenta con al menos 250 años, que tuvo su expresión intelectual en el socialismo utópico y que hacía referencia a una economía controlada por los y las trabajadores y no por el Estado o los capitalistas. La Economía Solidaria, o expresada en forma más amplia, la Economía Social Solidaria, es una teoría en construcción a la que abonan varias disciplinas y perspectivas socio políticas tales como el cooperativismo, los socialismos, el cristianismo de base, la ecología, el comercio justo y consumo responsable, la educación popular, la soberanía alimentaria, entre otros.’

23Focus group con miembros de un grupo de participantes quienes se dedican a sembrar hortalizas (27/05/2014) 24Ibíd.
25Ibíd.
26Seguimiento a entrevista con CWP Senior Representante (22/10/2014).

Los criterios de Laville y otros similares son razonables. Sin embargo, lo he encontrado iluminador e importante destacar algo más específico: el momento preciso en la historia de Chile cuando se acuñó la frase ‘economía solidaria’ que posteriormente ha encontrado tanta acogida en tantas partes. Nació desde una experiencia chilena que condujo a una cosmovisión que interpreta la innovación social y recuperación de los valores humanos tanto en Sud África como en Bolivia y como en España, y en fin en el mundo entero.

Sugiero que la economía solidaria puede superar los obstáculos al cambio que han frustrado las revoluciones y las reformas del siglo veinte y de lo que va del siglo veintiuno porque incorpora elementos de sabiduría tradicional que no son modernas.

Un desvío quizás necesario: Aunque sea cierto como ha escrito Raúl González que las economías cooperativa, solidaria y autogestionaria han ‘acompañado’ la modernidad capitalista de manera critica (González 2017, p 19); es también cierto que en fin de cuentas la modernidad misma depende de lo que Marcel Mauss llamaba los vínculos de las almas. Por eso dice Max Weber que no puede existir Gesellschaft, ni puede existir la economía pura de León Walras, sin Gemeinschaft. Todo individualismo supone una conciencia colectiva común que sacraliza al individuo y define como los individuos se relacionan entre sí.
Fin del desvío; Pero no es suficiente mostrar la necesidad lógica de contar con elementos de conciencia común aun en un proyecto neoliberal cuyo objetivo es privatizar y mercantilizar todas las instituciones. Falta articular un proyecto solidario que se define por más que la sociabilidad mínima que requiere cualquier convivencia.

Abajo desarrollaré la propuesta que la economía solidaria se puede articular como una coupure épistémologique; como organización ilimitada; y como una ética solidaria que corrige las exageraciones de la ética liberal dominante. La ética solidaria prescribe compartir el excedente.27 Apoyo mi propuesta por articular mi versión del sentido de la economía solidaria con referencias a su origen histórica.

Además, adhiero a la tesis de Enrique Dussel que quien trata de superar el capitalismo trata en el fondo de superar (aufheben) la modernidad–superándola conservando lo que tiene de progresista y corrigiendo lo que tiene de crueldad y de estafa. (Bautista Segales, 2014) En otra parte planteo que la ética liberal del mercado, si no sea fuertemente complementada por otras éticas, es una causa que históricamente genera el capitalismo (v. gr. regímenes de acumulación) como su inevitable efecto. (Richards 2019)

27Compartir el excedente es uno de los tres principios de la permacultura según el fundador de este movimiento Bill Mollison. Los otros dos son amar la tierra y amar a la gente. Ver en línea Los principios éticos de la permacultura. http://tierramor.org/permacultura/eticas

La frase ‘economía solidaria’ se acuñó en Santiago de Chile en una reunión de pobladores a comienzos de los años ochenta. Para apreciar el valor de la voz ‘solidaridad’ en el discurso chileno de aquella época hay que revisar su historia. Su historia en la teología católica presupone las comunidades a quienes San Pablo escribió sus cartas. Ellas la practicaban sin contar con la palabra. Presupone también el nacimiento de la palabra en las luchas sociales de la clase obrera francesa. La palabra había tenido también una tercera historia previa al nuevo pensamiento que surgió en Chile, en el solidarisme francés.
(Laville, 2013)

Solidarité fue una consigna de las luchas populares en Francia a mediados del siglo XIX. El primer internacional socialista fundado en Londres en 1864 en una reunión de artesanos que contaba el inmigrante de Alemania Carlos Marx entre sus asistentes, llevó la palabra francesa al inglés (solidarity) y posteriormente al español y a los demás idiomas europeos. (Blunden 2012, locaciones 484 y 498 de la edición Kindle). Significaba principalmente: (1) la unión hace la fuerza; los trabajadores solos y atomizados no pudieron conseguir mejores sueldos y condiciones de trabajo etc., pero unidos sí pudieron y (2) la virtud de practicar la ayuda mutua, concretamente la práctica de enviar apoyo solidario internacional a trabajadores en apuros en otros países.

El día 3 de noviembre de 1970 juró como presidente constitucional de la República de Chile el candidato de la Unidad Popular doctor Salvador Allende Gossens, médico, masón, y socialista. Como escribieron los mismos obispos chilenos en un documento de trabajo de la época, a la luz de los acontecimientos políticos en el país fue necesaria ‘que la iglesia hable, que la iglesia se defina, que la iglesia opte.’ (N. 11. Número 11 de los apartados del documento episcopal sobre el socialismo de 1971, ver referencia completa abajo)28 (Ver también B. Smith 2014)

Aunque determinados sacerdotes y religiosas tomaron una gran variedad de posiciones (B. Smith 2014), la iglesia como institución representada por su jerarquía optó por la solidaridad. En el susodicho documento de trabajo, que titulaban ‘Evangelio, Política y Socialismos,’ los obispos escribieron que la iglesia chilena quiere ahora (1971) centrar sus fuerzas en la acción evangelizadora, educando a hombres liberados y formando a comunidades solidarias que serán portadores preclaros de sus valores. (N. 10). Dios mismo conduce la
sociedad a grados mayores de solidaridad. (N. 23) Escribieron del ‘Chile

28‘(N.11)’ significa el Número Once de los apartados de ‘Evangelio, Política y Socialismos,’ Documento de Trabajo Propuesto por los Obispos de Chile, Santiago, 27 de mayo de 1971. Dicho Documento de Trabajo es el número 19 de la colección compilada por Mons. Carlos Oviedo Cavada (Oveida Cavada 1974).

solidario con que soñamos’ y de ‘auténtica solidaridad’ (N. 70, N. 85). Llamaron a los fieles a impregnar de una verdadera solidaridad fraternal las futuras estructuras sociales. (N. 81) Advirtieron, sin embargo. que el progreso, la justicia, y también la solidaridad sin amor son deshumanizantes y despersonalizantes. Señalaron peligros de ‘solidaridad fría’ inherentes en los capitalismos sin amor, en los socialismos sin amor, y también en la solidaridad sin amor; y por ende inherentes en la modernidad en general por su orientación materialista. (N. 80) Así armaron lo que Claude Levi-Strauss llamaría un contraste bipolar cálida/fría destinado a ser un tema clave de la estructura cultural de la economía solidaria. (Levi-Strauss, 1961) ‘Cálida’ anticipó lo que en la economía solidaria se llamaría ‘factor C.’

Hay que detenernos para apreciar el contexto intelectual y sentimental que da sentido a nuestra cuenta tan resumida del pensamiento de los obispos chilenos en 1971. Observemos primero que el discurso de los obispos se establece fervorosamente en la constelación tradicional y mágica de la fe. ‘Quiera la virgen del Carmen, como Madre del pueblo de Chile, y de acuerdo al carisma que Dios le ha confiado en la Historia, hacernos cada vez más familia, más hijos de Dios, y más hermanos en esta tierra de Dios. Que Ella, como Estrella de la Patria, conduzca a Chile hacia el Sol de Jesús resucitado.’ (N. 89) La iglesia habla sí, pero cuando habla su voz es divina y no profana. Se define sí, pero se define por el corazón más que por el cálculo cerebral. Opta sí, pero su opción es humanizar todos los tipos de estructuras económicas, sean de propiedad privada de los medios de producción, sean de propiedad colectiva de los medios de producción; su opción es fidelidad al Evangelio. (N. 72)

El anclaje del discurso de la iglesia en su fe tradicional tiene consecuencias terrenales sitiados y fechados aquí y ahora en 2019 como en 1971. Asimismo, el anclaje del discurso del estado de derecho liberal en la jurisprudencia imaginaria del contrato social conlleva graves consecuencias mundanas para la economía global que actualmente padecemos. (Foucault 1997; Orléan 2011) Además de Jesús resucitado y además del contrato social, los antropólogos e investigadores en campos afines han documentado numerosos otros casos de estructuras culturales sociales duras y operativas organizadas por estructuras culturales simbólicas y míticas. (Ver por ejemplo Eliade 1968). Son decisivas para la cosmovisión expresada en el documento de trabajo de los obispos chilenos de 1971 sus maneras de entender el materialismo, la libertad y la solidaridad.
Materialismo. En el discurso de los obispos lo que se contrapone a ‘materialismo’ no es ‘idealismo’. Es ‘familia’. (Ver N. 79)

Libertad. ‘Es el hijo –y no el emancipado—el verdadero antítesis del esclavo.’ (N.77)

Solidaridad. El Chile solidario debe ser el hogar de todos. La gran familia que somos trabajamos en la construcción de la casa común. Nadie puede acaparar para si los bienes. Nadie puede ser marginado. Cada quien como hija o hijo de Dios tiene derecho de sentirse en casa. (N. 78)

Es decisivo también lo que se puede llamar la carga de la prueba. Es común, aunque no es universal, en los conflictos entre izquierda y derecha, que los unos no crean en la buena voluntad de los otros. Ni sus buenas acciones ni sus buenas palabras son leídas como evidencias de su buena voluntad; al contrario, son leídas como evidencias de su mendacidad. En su carta de 1971, al contrario, los obispos escriben lo siguiente: Es una gran ventaja que cristianos militan en todos los partidos políticos. Por su fe humanizan y personalizan las distintas apreciaciones técnicas y practicas sobre el mejor camino a la realización del bien común. (N. 83) ‘Diferimos en los caminos y no en la meta.’ (N. 82) Nos sentimos unidos con todos con idénticos valores, los valores de la auténtica solidaridad, aun cuando ellos no reconozcan el Evangelio. (N. 85)

Los obispos escribieron con un optimismo que se pudo llamar utópico. Esto fue en 1971, después de la efervescencia social de los años sesenta en todo el mundo, después de seis años de la ‘Revolución en Libertad’ de Eduardo Frei y después de poco más de un año de la Unidad Popular en Chile. Fredric Jameson ha escrito que los sueños utópicos que florecieron en todo el mundo en los años sesenta terminaron en Santiago de Chile un 11 de septiembre de1973. (Jameson 1984)

Después del 11 de septiembre, las doctrinas ya corrientes en el seno de la iglesia chilena siguieron siendo corrientes, pero existieron en un nuevo contexto. Los pobres de las poblaciones periféricas de las ciudades otrora baluartes de la Unidad Popular, viendo disueltos los sindicatos y los partidos, desaparecidos los lideres; viviendo la gente con la amenaza constante de desaparecer uno mismo; con los sueldos congelados y con niveles altos de inflación (300% en 1974), en muchos casos sin trabajo alguno, en muchos casos bregaron para vivir sin los cónyuges quienes habían sido los ganapanes de las familias. Los cónyuges eran asesinados o presos. Se vieron obligados a recurrir a estrategias de sobrevivencia al margen de un sistema económico que las había dejado botados. (Ver Lagos y Ruffat 1975). Se asociaron entre sí en condiciones de igualdad para emprender; comieron en ollas comunes; compartieron; se apoyaron. (Razeto 1990)

Cuando una mujer lamentablemente no identificada acuñó la frase ‘economía solidaria’ en una fecha lamentablemente no exactamente recordada entre 1981 o 1982, ella intervino en un debate en curso entre partidarios de ‘solidaridad’ y partidarios de ‘economía.’29 No sabemos hasta qué punto ella conociera los textos clásicos. Sabemos que ella respondió a las opiniones expresadas en una reunión de unos 400 pobladores convocados para evaluar sus esfuerzos mancomunados para sobrevivir y para resistir. Deducimos que ella propuso una unión y una síntesis de las diversas perspectivas de las personas presentes.

En 1983 Luis Razeto publicó el libro Economía Popular de Solidaridad. El editorial que lo publicó fue la misma Conferencia Episcopal de Chile que había circulado un 27 de mayo de 1971 su documento de trabajo ‘Evangelio, Política, y Socialismos.’ En 1987 el papa Juan Pablo II, apoyado por documentación que le fue entregado por esta misma Conferencia Episcopal incluyendo el libro de Razeto, en una conferencia ante la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL) en Santiago de Chile, se adhiere a la idea de una ‘economía de la solidaridad’ en la cual –dijo- ‘ponemos todas nuestras esperanzas para América Latina’. Hay que destacar que el Papa propuso una ética solidaria a todas las personas, sea lo que sea su papel en la vida. Así una frase nacida en Chile fue propuesta al resto del mundo como un imperativo ético dirigido a políticos y a empresarios y a banqueros y a rentistas, a militares y a intelectuales, y en fin a todos; y no solamente como ética de las poblaciones reprimidas y marginadas en cuyo seno nació.

Hablar de economía solidaria es proponer una síntesis de dos tradiciones intelectuales que se encontraron enconadas en una población periférica de Santiago entre gente botada por el sistema y por lo tanto motivada a recurrir a prácticas alternativas30. Una de las tradiciones a sintetizar fue la ciencia de la modernidad, y con ella la ‘critica de la economía política’ sin duda activa en las mentes de algunas de las personas presentes. La otra valoriza sabiduría milenaria. La segunda entró por la puerta de la DSI cristiana y católica, pero a poco andar se sumaron otros ramos de las tradiciones judeocristianos, organizaciones laicas y tradiciones comunitarias indígenas como las aymara y mapuche de Chile. La economía solidaria se sintetizaba con el buen vivir que traduce ayni ruway y muchas otras frases en idiomas indígenas de América Latina, y como hemos visto se sintezizaba con el Ubuntu africano. Paul Singer ha observado que las primeras manifestaciones de la economía solidaria in Brasil

29 Luis Razeto en calidad de testigo presencial recuenta aquel momento. Se puede bajar el video de www.repensar.cl o www.chileufu.cl y también se puede buscarlo en YouTube.
30 Más tarde semejantes condiciones in Argentina inspiraron semejantes ideas. (Coraggio 2004)

se realizaron entre las comunidades indígenas. Las segundas fueron aquellas promovidas por el pastoral social católico en el estado de Rio Grande do Sul. (Singer, 2009).

Sugiero la tesis que por ser la confluencia de una ciencia moderna con culturas arcaicas la economía solidaria es uno de los movimientos sociales y es una de las corrientes teóricas que ofrece pistas hacia los cambios necesarios tantas veces frustradas.

puede desglosar en tres afirmaciones:

  1. La economía solidaria es una coupure épistémologique.31
  2. La economía solidaria es organización ilimitada.
  3. Una norma fundamental de la economía solidaria es compartir el excedente.

Coupure épistémologique

Esta tesis se

La frase coupure épistémologique (también rupture épistémologique) significa una discontinuidad en el objeto del conocimiento. Como los ruptures (o coupures) en la historia de las ciencias (Bachelard 1937) la economía solidaria (1) hace visible lo que antes fue invisible y (2) hace posible lo que antes fue imposible. Pensar economía solidaria ya es pensar otro mundo.
Un ejemplo de (1) serían las economías precolombinas todavía existentes, pero no percibidos por la ciencia económica ortodoxa. (de Souza Santos 2010) Un ejemplo de (2) sería la fábrica de pasta recuperada Mil Hojas de Rosario, Argentina, que según su contadora no iba a ser viable, pero que por el factor C ha resultado ser viable.32

En forma semejante los astrónomos geocéntricos de la escuela de Ptolomeo trabajaban con paciencia y esmerada exactitud observando los astros, recopilando los datos observados, y calculando las trayectorias de sus ciclos y epiciclos; hasta que una coupure épistémologique se impuso. En una nueva época de la historia de la ciencia se impuso la teoría heliocéntrica. Su mundo desapareció. Sus libros siguieron siendo archivados en las bibliotecas, pero el mundo referido por sus conceptos y por sus calculaciones no existía más.
Sugirió que en la medida en que se impone la economía solidaria la ciencia económica dominante pierde su mundo. Su objeto de estudio desaparece. Vale decir en la

31 La idea de coupure épistémologique fue acuñada por Gastón Bachelard e hizo famoso por Louis Althusser. Althusser sostuvo que la transición del pensamiento de joven Marx al pensamiento propiamente marxista de Das Kapital fue une coupure épistémologique. Sugiero que para la ciencia económica ortodoxa ESS es una coupure, aunque sea en la historia del pensamiento un nuevo brote de viejas cepas, y aunque sea en la historia de la práctica tan vieja que la humanidad misma.
32 Ver la discusión de Factor C en www.luisrazeto.net Se puede aprender más del caso Mil Hojas en YouTube. www.youtube.com/watch?v=SoEBXVplaI0y en el ensayo mío ‘Necesidad y Posibilidad de la Economía Solidaria’ disponible en www.repensar.cl y también en prensa como parte de una colección de ensayos sobre economía solidaria siendo publicada por la prensa de la Universidad Central de Ecuador.

medida en que los valores humanos se imponen por sobre las practicas recomendadas y trazadas por la ciencia económica dominante aquella ciencia económica tiene cada vez menos a estudiar. Al decir de Karl Polanyi, ‘Exclusivamente en el marco institucional de una economía de mercado son pertinentes las leyes del mercado.’33 (Polanyi 1946 p. 78)

La economía solidaria recupera valores propios de sociedades arcaicas como las son solidaridad fraternal y el derecho de cada quien a sentirse apreciado como hijo en su hogar. Por asumir el desafío de ser a la vez arcaica y eficaz en el contexto del mundo moderno la economía solidaria manifiesta una discontinuidad del conocimiento.

Por otra parte, la ES encuentra apoyo en las ciencias. Abundan los estudios provenientes de las ciencias duras que confirman que la recuperación de los valores solidarios favorece la salud mental y física.

Los hallazgos de los estudios referidos no deben sorprender a nadie, puesto que durante los largos milenos de la evolución del cuerpo y del cerebro humanos nuestros antepasados vivían en sociedades arcaicas organizados por principios de parentesco. Para citar unos ejemplos entre muchos, el mejor antídoto a los trastornos de la conducta infantil es el amor de una madre estable, y si se cuenta también con el amor de un padre estable tanto mejor (Bowlby, 1998) 34. La fe, la meditación y otras antiguas practicas espirituales, y el trabajo voluntario a favor de los necesitados, tienden a mejorar no solamente la salud mental sino también la salud física y la expectativa de vida. (Servan-Schrieber 2009, capitulo 9; Grimm2007; Koenig 2001). Investigaciones fehacientes valorizan los compromisos personales duraderos; las rituales, los cuentos, y las ceremonias que hablan el lenguaje del corazón. Es el lenguaje del cuerpo.

Organización Ilimitada (OI) significa flexibilidad en el servicio de una ética de la solidaridad; significa mover parámetros que para la ética liberal son inmovibles: por ejemplo, los satirizados por Marx como ‘libertad, propiedad, igualdad y Bentham.’ (Andersson y Richards 2015) (Richards 2017)

33 De manera semejante John Stuart Mill observa que gran parte de la conducta humana sigue siendo gobernado por costumbres y no por mercados, y por lo tanto la ciencia económica no la comprende. En forma semejante Alfred Marshall observa de vez en cuando en sus Principios de Economía que existen partes de Gran Bretaña donde la moderna mentalidad económica no ha llegado todavía y donde por eso la ciencia económica no vale. En su primer capítulo Marshall dice que la ciencia económica es una ciencia nueva porque no pudo existir antes de la modernidad que estudia. (Mill 1848, Marshall 1931)

  1. Ver también las otras obras de Bowlby y las de Mary Ainsworth. Daniel Goleman en su prefacio a La Inteligencia Emocional (Goleman 1998) culpa a las estresantes demandas de la actual economía global por una epidemia mundial de trastornos de conducta infantil.

Compartir el Excedente.

La validez de esta norma es una verdad de Perogrullo, siempre que se acepte la
premisa que las normas deben servir la vida.35 Se sigue de la OI, puesto que las normas impuestas por la rigidez liberal, se ponen flexibles por compartir el excedente, a fin de cumplir con una ética de solidaridad que valora la vida.
Si tengo excedente por definición tengo más que necesito. Puesto que una necesidad es por definición un requerimiento de la vida, si quienes tenemos más que necesitamos compartimos con quienes tienen menos que necesitan, desde luego servimos la vida.

Esta verdad de Perogrullo es también una inferencia que se sigue del concepto de solidaridad. Si soy solidario tengo que compartir el excedente. Si no comparto el excedente no soy solidario. Es una razón por ser partidario de una economía solidaria. Es una razón por desechar aquellas economías que no son solidarias.
ES demuestra una confluencia de doctrinas de ética tradicional, como la doctrina de San Ambrosio que los zapatos que tienes un tu armario, pero no calces, pertenecen al pobre descalzo; con conceptos de las ciencias económicas modernas como los son la renta ricardiana, la crítica marxista a la apropiación privada de la plusvalía, la crítica neoliberal al rentismo (rent-seeking), las teorías de cuasi-renta y renta de situación de Alfred Marshall, y para ser más específico las rentas del cobre de Chile analizado por su ex Ministro de Economía Jorge Leiva (Leiva 2013).

El principio general de compartir el excedente no debe ser un pretexto para simplifica problemas complejos específicos. No es: Una licencia para desvencijar las empresas por privarlas de los recursos y los motivos que requieren para operar e innovar. Al contrario, la norma de compartir el excedente presupone que hay excedentes. Tienen que haber personas y organizaciones (sean privadas, publicas, cooperativas, recuperadas, u otras entre la infinidad de posibilidades que postula la OI) que generan los excedentes.

Los mismos problemas de siempre regresan, aunque regresan con un marco ético explícitamente prosocial. Por ejemplo, en principio hay una distinción contable entre lo que es costo de la producción y por eso tiene que ser retenido para poder continuar la producción, por una parte, y por otra parte lo que es excedente y por eso puede ser traspasado al gasto

35Robert Nozick (Nozick, 1974) se encuentra entre quienes no aceptan esta premisa. Razona impecablemente que la obligación de compartir con otros limita la libertad del individuo. Luego cuando choca la solidaridad con la libertad prefiere la libertad.

social. Pero en la practica la línea que separa el uno del otro es difícil de determinar. Suele ser un tema conflictivo. Suele haber errores.
Siendo un principio fundamental de la economía solidaria, la norma de compartir el excedente, no es tampoco una preferencia absoluta a favor del presente y contra el futuro. Del hecho que hay excedente no se sigue que es conveniente dedicarlo en su totalidad a las personas vivientes. Es licito ser partidario de invertir una porción del excedente en ampliar la capacidad productiva en el futuro. Es licito invertir el excedente en revertir los estragos que hemos hecho los seres humanos a la biosfera, a fin de asegurar que va a haber futuro.
Bibliografía: Artículos:

James Boggs, ‘The Culture Concept as Theory, in Context.’ Current Anthropology. Vol. 45, pp. 187-209 (2004)
International Labour Office. World Employment Social Outlook. Geneva: International Labour Office, 2017.
Fredric Jameson, ‘Periodizing the Sixties.’ Social Text. No. 9/10. pp. 178-209 (1984) Ricardo Lagos y Oscar Ruffat, ‘Military Government and Real Wages in Chile’ Latin
American Perspectives. Vol. 12, pp. 139-46 (19750
Jean-Louis Laville (2011) ‘Definiciones e Instituciones de la Economía,’ en Coraggio, 2011 citado abajo. Edición Kindle
Jorge Leiva, ‘Las Rentas del Cobre y el Desarrollo Chileno’(2013). En Gonzalo Martner y Eugenio Rivera (compiladores) (2013), Radiografía Critica al Modelo Chileno. Ediciones LOM, Santiago, 2013
Douglas Porpora,‘Four Concepts of Social Structure,’Journal for the Theoryof Social Behaviour. Vol. 19 (2007) pp.195-2011.
Howard Richards, ‘Un Concepto de Economia Solidaria: Organización Ilimitada’ en Raul Gonzalez (editor) 2017. Pp. 151-170
Abraham Maslow, ‘A Theoryof Human Motivation.’ Psychological Review, Vol 50 (1943)
pp, 370-396.

Paul Singer, ‘Relaciones entre Sociedad y Estado en la Economía Solidaria.’ Iconos, Revista de Ciencias Sociales. (FLACSO Ecuador). Tomo 2009. pp. 51-65 (2009)
Libros:
Gavin Andersson y Howard Richards, Unbounded Organizing in Community. Lake Oswego OR, World Dignity University Press, 2015.
Gaston Bachelard, Le nouvel esprit scientifique, Paris, PUF, 1937.
Juan José Bautista Segales,¿Qué Significa Pensar desde América Latina? Madrid, Ediciones
Akal, 2014.
Mfuniswela John Bhengu, TheDialecticsof Cultural Economy. Durban: Africa Institute for
Cultural Economy, 2012.
Andy Blunden, Selected Essays on the Semiotics of Modernity, Kettering OH, ArythrosPress, 2012.
John Bowlby, El Apego y la Perdida, Barcelona, Paidós, 1998
José Luis Coraggio (organizador), ¿Qué es lo Económico? Quito, Ediciones Abya-Yala,
2011
José Luis Coraggio, De la Emergencia a la Estrategia, Buenos Aires, Espacio Editores, 2004
Peter Diamandis y Steven Kotler, Abundancia, Madrid, Antoni Bosch, 2013
Mircea Eliade, Mito y Realidad, Madrid, Ediciones Guadarrama, 1968
Michel Foucault, Il faut défendre la société. Paris : Gallimard-Seuil, 1997
John Gibbs, Moral Development and Reality, Oxford, Oxford University Press, 2014
Daniel Goleman, La Inteligencia Emocional, Barcelona, Kairos, 1998
Raúl González (Editor), Ensayos sobre Economia Cooperative, Solidaria y Autogestionaria. Santiago: Editorial Forja, 2017
Robert Grimm Jr. et al, The Health Benefits of Volunteering, A Review of Recent Research, Washington DC, Corporation for National and Community Service, 2007
Jürgen Habermas, Problemas de Legitimacion en el Capitalismo Tardio. Madrid: Catedra, 1999.
Friedrich von Hayek, La Arrogancia Fatal, Madrid, Unión Editorial, 2010
Howard Richards, ‘Moral and Ethical Realism,’ Journal of Critical Realism, Vol. 18 (2019)
pp. 285-302.
Robert Heilbroner, La Formación de la Sociedad Económica. México: Fondo de Cultura Económica, 1964; The Making of Economic Society. Englewood Cliffs NJ: Prentice-Hall, 1964
Harold Koenig et al, HandbookofReligion and Health, New York, Oxford University Press, 2001
Jean-Louis Laville, L’économie solidaire, Paris,Pluriel, 2013 Tony Lawson, Reorienting Economics,London, Routledge, 2003
Claude Levi-Strauss, Antropología Estructural, Buenos Aires, Eudeba, 1961
John Locke, Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil. Madrid: Alianza Editorial, 2014 (1689)
Rosa Luxemburgo, La Acumulación del Capital. Mexico: Grijalbo, 1947 (original alemán 1913)
Alfred Marshall, Principios de Economía, Barcelona, El Consultor Bibliográfico, 1931 (primera edicion 1890)
Karl Marx (1986), Das Kapital, Tomo Uno, Tübingen, Mohr Siebeck Verlag, 1896 (original 1867) Traducción (entre otras), El Capital, Buenos Aires, Siglo XXI, 1975 (La traducción en el texto es propio)
Carlos Marx y Federico Engels, La Ideología Alemana, Montevideo, Editorial Pueblos Unidos, 1974 (original 1846)
John Stuart Mill, Principios de Economía Política, Madrid, Editorial Síntesis, 2008 (original 1848)
Gracia Navarro, Moralidad y Responsabilidad Social, Concepción, Chile, Universidad de Concepción, 2012
Robert Nozick, Anarquía, Estado y Utopía, México, Fondo de Cultura Económica, 1996 (original 1974)
André Orléan. L’Empire de la valeur : refonder l’economie. Paris : Seuil, 2011.
Carlos Oviedo Cavada (compilador), Documentos del Episcopado 1970-1973, Santiago,
Ediciones Mundo, 1974
Karl Polanyi, La Gran Transformación, Madrid, Quipue, 2007 (original 1946)
Douglas Porpora, ReconstructingSociology, Cambridge UK, Cambridge University Press, 2007
Luis Razeto. Economia Popular de Solidaridad. Santiago: Conferencia Episcopal de Chile,1983.
Luis Razeto, Arno Klenner, Apolonia Ramirez, y Roberto Urmeneta. Las Organizaciones Económicas Populares 1973-1990. Santiago: Programa de Economía y Trabajo, 1990.
Howard Richards, Letters from Quebec, San Francisco and London, International Scholars Press, 1995. Traducción parcial realizada por Inés Chamorro, Cartas desde Quebec, Rosario, Tinta Roja, 2010
Howard Richards, Understanding the Global Economy, Delhi, India, MaadhyamBooks, 2000. Segunda edición Santa Barbara CA, PeaceEducationBooks, 2004. Disponible en línea en PDF.
Howard Richards y Joanna Swanger, Dilemmas of Social Democracies, Lanham MD, Rowman and Littlefield, 2006
Howard Richards y Joanna Swanger, Gandhi and the Future of Economics, Lake Oswego OR, World Dignity University Press, 2012
Howard Richards, Pasquale Misuraca, Mireya Rodríguez, Alexandra Zamba, Gastón Soublette, y Luis Razeto, Repensar la Política en un Mundo Complejo, Santiago de Chile, Universitas, 2015
Howard Richards, Gavin Andersson, Malose Langa y otros, Economic Theory and Community Development. Lake Oswego OR: World Dignity University Press, en prensa.
Jeremy Rifkin, La Sociedad de Coste Marginal Cero, Barcelona, Paidós, 2014
Dani Rodrik, One Economics, Many Recipes, Princeton, Princeton UniversityPress, 2007.
Ricardo Haussman y Andrés Velasco son co-autores de algunos capítulos de este libro.
Jean-BaptisteSay, Traité d ́économie politique, Sexta y última edición, Paris, Guillamin, 1841 (Primera edición 1803)
David Servan-Schreiber (2009) Anti-Cáncer, México, Editorial Diana, 2009
Adam Smith (2011) La Riqueza de las Naciones, Buenos Aires, Alianza Editorial, 2011
(original 1776)
Brian H. Smith, The Church and Politics in Chile, Notre Dame IN,Notre Dame University Press, 2014
Joseph Schumpeter, Historia del Análisis Económico, Barcelona: Editorial Ariel, 2012 (original 1954)
Guy Standing, Basic Income and How we can Make i tHappen. London: Penguin, 2017. Nancy Tanner, On Becoming Human. Cambridge UK: Cambridge University Press, 1985
Ferdinand Tönnies, Comunidad y Sociedad. Buenos Aires: Losada, 1947. (Una traducción de Gemeinschaft und Gesellschaft de 1887)
Immanuel Wallerstein, Impensar las Ciencias Sociales,México,Siglo XXI, 1998 David S. Wilson, Darwin’s Cathedral. Chicago: University of Chicago Press, 2011.
Sitios:
Sitio del grupo Repensar la Economía: www.repensar.cl
Sitio con las obras completas de José Luis Coraggio: www.coraggioeconomia.org
Sitio de educación y economía social y solidaria: www.educacionyeconomiasocial.ning.com Sitio que ofrece cursos a distancia sobre economía solidaria: www.uvirtual.net
Una gran recopilación de documentos: www.socioeco.org
Un portal español: www.economiasolidaria.org
Un sitio sobre organización ilimitada en inglés: www.unboundedorganization.org
Centro Tricontinental: www.cetri.be/
Sitio donde se encuentra en PDF mi libro Understanding the Global Economy: http://www.understandingeconomy.org/
Hay muchos otros sitios, entre otros los de Caritas en España, Brasil, y otros países
Boaventura de Souza Santos, Descolonizar el Saber, Reinventar el Poder, Montevideo, Ediciones Trilce, 2010

Published inArticles